7 de diciembre de 2011

Nada es lo que parece

Hoy, miércoles, os dejo el relato de Sherezade. ¡Estad atentos! Porque..

Nada es lo que parece


Conducía lo más rápido que podía. El acelerador iba a consumirse con la suela de su zapato pero no le importaba. Lo único que se le pasaba por la mente era huir de ese lugar. Su corazón iba en sintonía con el rugido del motor y con nerviosismo miraba por el retrovisor para asegurarse de que seguía sola en aquella interminable carretera.

-          No pasa nada, la carretera está desierta, dentro de poco vas a llegar Ana- se decía a sí misma para tranquilizarse.

Respiró hondo y aminoró la velocidad. No tenía nada de qué preocuparse, en menos de cinco minutos llegaría a su destino y se acabaría todo. Mientras avanzaba pudo visualizar la figura de un hombre y que le hacía señas para que parase. Era policía. Paró el coche en el andén de la carretera y abrió la ventanilla.

-          ¿Documentación por favor?

Ana rebuscó en su cartera y le tendió el carnet. Luego abrió la guantera y sacó los papeles del coche. Esperó sin decir nada sin parar de mirar por el espejo retrovisor mientras el policía comprobaba que todo estaba correctamente.

-          ¿Qué le pasa? Parece nerviosa. No se preocupe todo está en regla no voy a multarla - dijo el policía con una sonrisa amigable.

-          Nada, solo que no me gusta conducir tan entrada la noche – respondió Ana con un amago de sonrisa.

-          ¿Qué le ha pasado en la mano?

En ese momento Ana reparó en su mano derecha que agarraba el volante manchada de sangre.

-          ¡Vaya! Habrá sido un corte. No me había dado ni cuenta – dijo Ana con una fingida sorpresa.

El policía analizó a Ana durante un minuto. Ana le aguantó la mirada intentando sonreír hasta que decidió creerla.

-          Tenga cuidado. Buen viaje – alcanzó a decir el policía devolviéndole la documentación.

-          Gracias.

Ana arrancó el coche y siguió avanzando aliviada por esa oscura carretera. Se alegró al divisar a lo lejos la casa de piedra de su abuela. Ella se la dejó en herencia cuando murió y era el único lugar del mundo donde lograba sentirse segura. Aquella casa se encontraba sola a las afueras de un pueblo de la sierra acompañada de una abundante vegetación. Era imposible encontrarla si no sabías de su existencia. Sin lugar a dudas el sitio perfecto para la situación en la que se encontraba.

Aparcó el coche en la esquina derecha de la casa. Desabrochó su cinturón a toda prisa y bajó del coche. Contempló el paisaje durante un momento para cerciorarse de que seguía sola y al comprobarlo se dirigió hacia el maletero de su coche. Dentro de él se encontraba el cadáver ensangrentado de un chico de unos 25 años de edad. Ana no se inmutó al ver tan macabra escena, sino que en su defecto, cogió al chico por los brazos y lo llevó arrastrando hasta el interior de la casa, dejando un rastro de sangre por donde pasaba.

Con el cuerpo todavía a cuestas se dirigió hacia el sótano. Al abrir la puerta con la llave brotó un hedor insoportable de aquel lugar. Bajó las escaleras todavía a oscuras sin percibir dicho olor, ya que le parecía normal. Al encontrarse abajo buscó el interruptor y encendió la luz. Cinco cadáveres en descomposición estaban sentados en distintos lugares de la sala. Ana no pudo reprimir mostrar una media sonrisa ante tal escena. Se dirigió a una esquina de la habitación y sentó al sexto cadáver. Parece que estaba hecha para él pensó. Ana contempló al nueva pieza de su colección durante un minuto y luego se agachó hasta ponerse a la altura de su rostro.

-          Raúl, Raúl, te lo advertí, tú te lo has buscado. No podía dejarte vivir, tienes que comprenderme. Celia es mi mejor amiga, y no podía permitir que te la llevaras a Nueva York, ella nunca se habría adaptado a ese sitio y la alejarías de mi. Te lo dije por las buenas pero no quisiste escucharme. No quise llegar a esto pero no me dejaste otra opción.

Ana se levantó y deambuló un poco por la estancia.

-          ¡Ninguno de vosotros quiso escucharme!- gritó furiosa.- ¡No podéis arrebatarme mis cosas!

Ana se dirigió al cadáver de una chica morena que apenas podía distinguirse su cara.

-          ¡Tú fuiste quien lo empezaste todo!- Chilló Ana desgarrándose la garganta y propinándole un puñetazo al cadáver que hizo caerlo al suelo. - ¡Todos están muertos por tu culpa! Siempre me hiciste sentir como una estúpida a tu lado. Me lo quitabas todo ¡Y nunca te importó eso!- gritó Ana encharcando su cara en lágrimas.- Papá y mamá siempre te prefirieron a ti Mónica siempre fue la mejor y de Ana nunca se acordaba nadie. Me harté de vivir a tu sombra, y tuve que matarte. A partir de ese momento juré que nadie me arrebataría nada, y el que intentara hacerlo, te haría compañía.

Caminó hasta el centro de la sala agarrándose la cabeza y riéndose nerviosamente. Al pasar sus manos por su cabello rubio tiñó algunos de sus pelos con la sangre del cadáver de Raúl.

-          ¿Sabes qué hermanita? Aunque no lo creas te quiero muchísimo. No quería que pasases por lo mismo que yo. Nunca estarás sola, me tienes a mí y a mis queridos muertos. Juntos podemos llegar a ser una gran familia.- dijo Ana sonriendo y acariciando la cara de su hermana muerta.

Ana apagó la luz y se dirigió hacia la puerta del sótano. Cuando se disponía a salir se volvió hacia la estancia y dijo.

-          Se me olvidaba. No te preocupes Raúl, Celia estará en buenas manos.

Tras decir esto Ana sonrió y cerró la puerta con llave. Limpió el suelo de la entrada y el  coche como ya había hecho otras veces. Se dio un baño para borrar las manchas de sangre de su cuerpo y luego subió al coche para poner rumbo a su departamento.

Durante el trayecto Ana se reconfortaba diciéndose a sí misma.

-          Nadie sospechará de mí y nadie podrá encontrarlos.

Ana siguió lo que quedaba de su camino pensando quién podría ser la próxima víctima que se uniera a su familia de muertos. ¿Quién sabe? A lo mejor puede que seas tú.


¡Besitos!

2 comentarios:

Astarielle dijo...

Perfecto cielo, solo un pequeño consejo... Kambia el nombre d Ana x "la xica, la joven..." Se hace mu repetitivo. Mu bonito^^

Sherezade dijo...

Hola Astarielle!

Gracias por el consejo, me alegro de que te haya gustado =D

Muchos besitos!! =P