17 de junio de 2011

Desahogo 4

¿Qué que hago aquí? Pues mira, ayer me acosté a la una largaa, antes de ayer a las doce y media y el martes a las doce. Me tengo que levantar a las siete. Pues hoy me he levantado y me dolía todo y tenía hasta fiebre (no mucha) Así que estoy en casita tirada en el sofá, debatiéndome entre trabajar, seguir con el portátil o ponerme a leer.
A lo que iba, ayer se me dio la oportunidad de decirle a mi queridísimo profesor de sociales (nótese la ironia) todo lo que pensaba de él. ¿Os lo podéis imaginar verdad? Le di mi papel y se fue de clase, porque era su hora, no por nada. Dos horas más tarde, estamos haciendo una representación de teatro y llega, se sienta y se pone a mirarme con esa sonrisa suya que a las niñas de mi clase vuelve locas y a mi me parece... Hasta ahí, nada de palabrotas. Pasan unas horas y lo encuentro en el pasillo. Yo iba con Luna y mi amigo coje y dice "Hola, Lydia" con una voz en plan! Hóóóla Lýýdia Bueno, yo me entiendo. Luna se ríe y yo, una vez se ha ido, le saco la lengua, infanti. ¿no es cierto? Pues sí, si estoviérais en mi pellejo habríais hecho lo mismo ¿ o no ?
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2 comentarios:

Astarielle dijo...

Jajajajajaja Loky un consejo... En boca cerrada no entran moscas. M explico no siempre tienes que decir a la gente lo k piensas^^

luna dijo...

Es verdad no siempre hay que decirle a la gente lo que piensas, pero si te dan la oportunidad,(y encima llevas tiempo aguantándote)yo le hubiese puesto mas cosas de las que ella puso, sin insultar :)