16 de mayo de 2011

Crímenes

CRÍMENES

"Tres letras en plateado relucían en mi espalda. Iba caminando por una calle amplia y luminosa. Al final de ésta se podía ver la lujosa mansión del señor Ravenscroft. Normalmente es hermosa, pero hoy está rodeada por un cordón policial. Ese es mi destino. Conforme me fui acercando pude advertir la escena del crimen. Un guardia estaba en el suelo en una pose poco común. Lo que antes era su uniforme, estaba hecho jirones esparcido por la amplia acera. La fachada de la mansión parecía haber pasado por épocas mejores. Deducí esto al ver la mugre que había entre las piedras que formaban el edificio, pero aun así era hermosa. Había gotas de sangre salpicadas de cualquier manera sobre la fría piedra en la que el cadáver descansaba. La yerba recién cortada volaba por culpa del fuerte viento, borrando así cualquier prueba existente."